Dani Ride denuncia agresión en Santiago Centro y pide testigos
El cantante chileno Dani Ride denunció que fue agredido en plena vía pública mientras caminaba por Santiago Centro. Tras hacerlo público, confirmó que ya interpuso una denuncia en Fiscalía y ahora está buscando testigos.
Lo esencial
- Dani Ride relató que un hombre lo escupió en la cara en la calle, sin provocación previa.
- El artista informó que ya declaró e interpuso una denuncia en Fiscalía, en el marco de la Ley Zamudio.
- Hizo un llamado para ubicar a personas que hayan presenciado el hecho y puedan testificar.
¿Qué Ocurrió?
Según el propio Dani Ride, la agresión ocurrió mientras caminaba por el centro de Santiago. En su relato, explicó que un sujeto se le acercó y lo escupió directamente en el rostro, en un episodio que él vincula a hostigamiento y discriminación.
Denuncia en Fiscalía
Luego de la denuncia pública, el cantante señaló que formalizó el caso y que ya interpuso la denuncia en Fiscalía. También se ha reportado que el proceso se enmarca en la Ley Zamudio, apuntando a que esto no quede como “un mal rato” más, sino como un hecho investigable y sancionable.
“Necesito testigos”: por qué lo está pidiendo ahora
En situaciones de agresión callejera, el detalle importa: dónde fue, a qué hora, si hubo cámaras cerca y, sobre todo, quiénes vieron. Por eso Dani Ride está pidiendo que cualquier persona que haya presenciado el ataque lo contacte para poder sostener el proceso con testimonios.
Por qué importa para la cultura queer
Cuando alguien visible dentro de la cultura pop chilena cuenta que lo escupieron en la calle, no es un chisme: es un recordatorio brutal de lo fácil que se vuelve “normal” la humillación cuando el ambiente social se pone más hostil. La conversación no es solo sobre Dani Ride; es sobre el derecho básico a existir sin miedo en el espacio público.
Esto no se combate con silencio ni con “ignorar y seguir”. Se combate con denuncia, con evidencia y con comunidad. Si viste algo, lo mínimo es no dejarlo pasar. Y si no lo viste, lo mínimo es entender que estas cosas no son anecdóticas: son señales.
