All Things Go NYC 2026 anunció un lineup encabezado por Brandi Carlile, Zara Larsson y MUNA, con Carly Rae Jepsen en una presentación especial que ya tiene a las redes en modo festival sáfico.
All Things Go NYC 2026 anunció un lineup soñado: Brandi Carlile, Zara Larsson, MUNA y Carly Rae Jepsen. Las redes ya lo llaman el festival más sáfico del año.
Un lineup que parece hecho por el algoritmo queer de nuestros sueños
Si existiera un paraíso musical para la comunidad LGBTQ+, probablemente se parecería bastante al cartel de All Things Go NYC 2026. El festival anunció su nueva edición en Nueva York y el internet no tardó en reaccionar: entre memes, gritos digitales y gente calculando vuelos, el lineup ya se siente como un evento canónico para la cultura sáfica, bi, queer y pop.
Brandi, Zara, MUNA y Carly: el póker que encendió la conversación
La lista llega pesada: Brandi Carlile, Zara Larsson y MUNA aparecen entre los grandes nombres del festival, mientras que Carly Rae Jepsen suma una presentación especial que promete ese pop eufórico que transforma cualquier cancha en karaoke emocional.
Y claro, con MUNA en el cartel, la conversación toma otro color. No hablamos solo de una banda querida: hablamos de un símbolo de una generación que encontró en sus canciones una mezcla muy precisa de deseo, ansiedad, baile, ruptura, amistad y autoestima. Pop para llorar bailando, que es básicamente patrimonio queer.
- Tiene íconos sáficos y aliados pop: nombres que ya tienen comunidad propia.
- Cruza generaciones: del folk emocional al pop de gritar en grupo.
- Se siente curado, no armado al azar: hay una identidad clara detrás del cartel.
- Es memeable: y en 2026, si un festival no se vuelve meme, ¿realmente pasó?
La reacción: “no sales heterosexual de ese festival”
En X, TikTok y Reddit, el tono fue inmediato: exageración, humor y deseo de endeudarse “por una buena causa emocional”. La broma se repitió en distintas versiones: que el festival parece una peregrinación sáfica, que el público va a salir con flequillo nuevo, y que no hay forma de escuchar ese lineup completo sin cuestionar al menos tres decisiones de vida.
¿Y Latinoamérica cuándo?
La pregunta queda servida: ¿por qué un festival con esta curaduría todavía se siente tan lejano para el público latinoamericano? En nuestra región hay audiencia, hay fandom, hay artistas, hay comunidad y hay ganas. Lo que falta es que la industria se atreva a mirar la diversidad no como “segmento”, sino como una fuerza cultural capaz de llenar calendarios, escenarios y conversaciones.
Porque sí: miles de fans latinos ya están pensando si vale la pena sacar la tarjeta de crédito, buscar vuelo y convertir Nueva York en destino queer del año. Pero también sería hermoso imaginar un cartel así más cerca: un festival latino con pop, indie, artistas sáficas, voces trans, comedia, ballroom, drag y comunidad. Soñar no cuesta; producirlo, sí. Pero alguien tiene que empezar.





